Por ahora, Mas..., pero menos.
Comentarios y Análisis de Política
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martes, 15 de marzo de 2011
Mas, pero menos, por ahora
Por ahora, Mas..., pero menos.
martes, 8 de marzo de 2011
El discurso de las tijeras
jueves, 3 de marzo de 2011
Príncipes, “con prisa” y “sin prisa”
Cuando Juan Carlos era príncipe daba la sensación de “tener prisa” para convertirse en Rey. Fuentes de la Zarzuela afirman que ahora el príncipe Felipe “no tiene prisa” y que la transición llegará “cuando debe llegar”, descartando, además, que se haya puesto en marcha una operación de abdicación o que se acelere la transición que desean sea tranquila. Las circunstancias son muy distintas de entonces.miércoles, 23 de febrero de 2011
Las lágrimas de Esther
viernes, 11 de febrero de 2011
Batasuna: “por imperativo legal”
sábado, 29 de enero de 2011
Una lucha de ombligos
Es una lucha de ombligos, en el fondo. Más cerca de lo visceral y emocional que de lo cerebral y racional. Los nacionalismos no matizados son excluyentes y se repelen.
En el nuevo resurgimiento –irresponsablemente espoleado desde ambos lados- de los dos grandes nacionalismos que, principalmente, han marcado, y siguen marcando, una historia secular común, prevalecen lo emotivo y los intereses. En sus expresiones extremas, el catalanismo y el españolismo son irreconciliables.
Son expresiones de miradas cortas, en el tiempo y en el espacio, de dos idiosincrasias distintas y que se empecinan en encerrarse en si mismas, en no reconocer la realidad en que, pese a todo, conviven y, seguramente, seguirán conviviendo. Lo cual les lleva al empobrecimiento, real e inevitable, y a la mutua crispación odiosa y estéril.
El imperialista empeño, en el fondo fracasado, de uno (el españolismo), en dominar al otro, y el de éste (el catalanismo) en cambiar a aquél (“cambiar España”), también imposible, solo tiene dos salidas: conocerse más y convivir mejor, o el enfrentamiento radical, hasta la ruptura, prácticamente inviable y sin duda gravemente traumática para todos.
La sensatez ciudadana colectiva –no aceptable, naturalmente, por las dos posiciones extremas- está en ensanchar socialmente las posiciones moderadas y reconducir el debate hacia el diálogo de “los distintos”, que posibilite su conocimiento, comprensión, respeto y colaboración.
Es una labor de la sociedad – de la ciudadanía mayoritaria y de sus líderes sociales naturales y de sus cabezas pensantes- para no dejarse arrastrar por los discursos (generalmente, verbales) minoritarios y radicales, de ambos lados, de políticos visionarios o interesados, y de medios sectarios o intrumentaliazados por fuerzas o movimientos políticos, lícitos y compresibles, pero más ombliguistas que razonables.
En el fondo, cada uno quiere tener, y ser, “el kilómetro cero” de todo.
jueves, 27 de enero de 2011
Mas...tranquilidad para ZP y Rajoy
Y es que en Catalunya, asistía una enorme ansia de mayor tranquilidad y seguridad, Por esto, los ciudadanos, necesitados de sobrevivir a los estragos de la crisis económica y hartos de crispación y experimentos con el Tripartito, en las urnas han aparcado muchas ideologías y han votado mayoritariamente a una fuerza política moderada y con larga experiencia de gobierno. Este es el secreto de lo ocurrido. Y esto es lo que se le pide y espera del nuevo president Artur Mas, que parece haber entendido el mensaje de la ciudadanía. Ya antes de la cita electoral, con habilidad y prudencia, proclamó como su gran prioridad la salida de la crisis, y limó las aristas de sus reivindicaciones nacionalistas. La pretensión de lograr un Concierto, a la vasca, fue reconducida a un esfuerzo de conseguir un Pacto económico con el Estado. Y la promesa de llegar, algún dia, a un Referéndum de autodeterminación se fue convirtiendo en voluntad de abrir un “proceso” de “transición nacional” en las relaciones futuras entre Catalunya y España. Todo ello supeditado a la dificilísima salida de la crisis. Con la ayuda de un acuerdo de investidura con el Partido Socialista, estrechamente vinculado al PSOE estatal, Artur Mas, que en toda la campaña prometió “el cambio”, es ya president de la Generalitat y “tiene cuatro difíciles años por delante, con un severo contexto de crisis económica y social, para enderezar la nave catalana” (ForumLibertas) Es inexcusable, por tanto, esta prioridad, empezando por generar confianza. Pero, pese a este pacto con el PSC, el líder convergente, delfín de Jordi Pujol, en su investidura ha insistido en no cerrar puertas al PP y a ERC, sin embargo, como CiU (según reconoce Tribuna Digital) , “no tiene ningún interés en dar oxígeno a ERC, a la que hace culpable de su paso a la oposición (pese a haber tenido más votos en las dos legislaturas anteriores), solo se plantearan escenarios de entendimiento frecuente con los populares en el caso de que sean los conservadores quienes gobiernen en Madrid”. Con lo que, concluye el diario nacionalista Tribuna Catalana, “la agitación política, y quizás también el eje nacional catalán, pasan por ahora a mejor vida”. Lo dicho: Artur, más tranquilidad para Zapatero y para Rajoy.